¿Cómo mentirle al corazón? ¿Cómo no caer rendida ante tus pies? En realidad, la pregunta sería ¿Cómo engañarme a mí misma?
Son cuestionamientos difíciles de hacer, pero son aún más difíciles de responder.
Estoy sola, en cualquier lugar… en casa, en la parada del colectivo, en la facu, en la calle, tanta gente, tanta maldad, tanto egoísmo, y aún así no puedo sacarte de mi cabeza.
Odio ser tan débil y sucumbir a tus encantos, a tus modos de convencerme, de tenerme cerca, siempre cerca aunque quiera correr. No soporto seguir enamorada de vos como el primer día y no sentir el mismo amor de tu parte. Me resisto a pensar que a 4 años de relación mi mundo se cierre completamente a vos.
Necesito que me mires, solo una mirada necesito, una mirada que sin palabras me diga si esto es amor, si en verdad ese sentimiento existe. Una mirada fuera de todo cálculo, capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás.
No quiero una mirada vacía, ignorante, negada, no quiero caer presa ni esclava de esa mirada y creer lo que yo quiero creer.
Necesito una mirada de confianza, porque todo funciona con eso; cualquier proyecto de 2 o más personas se basa en ella. No soy ilusa, sé que es difícil construirla y es así de fácil perderla.
Esta distancia se me hace insoportable, llena de misterios, de desconfianza, de rencor, de dolor.
¿Cómo engañarme a mí misma? Esa es la pregunta que tengo y no sé cómo respondérmela. ¿Cómo arrancarte de mi alma, de mi cuerpo, de mi cabeza? ¿Cómo entender que cuando se pierde la confianza es muy difícil reavivarla? ¿Cómo darme por vencida a que esa mirada no va a existir jamás?
¿Cómo negar que sos mi debilidad?
¿Cómo negar que sos mi debilidad?
