martes, 21 de septiembre de 2010

Miradas



No es odio, no es envidia, no es rencor, en realidad no sé muy bien qué es, pero si sé cómo se siente. Es la necesidad de llorar, de gritar a los cuatro vientos lo mal que me siento, es verme fea, gorda. Son las ganas de no quererme, de abandonarme. Son ganas de serme indiferente a mi misma. Es ver en los demás que los inunda la felicidad, y a mí, la soledad. Es desgano, desilusión, cansancio, dolor.
A veces, necesito que me miren, que vean que estoy acá, que existo. Es una fuerza que me obliga a gritar: “Mírame, date vuelta y mírame, date vuelta y volve por favor”.
Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan.
Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada para existir. Pero somos esclavos de esa mirada, la necesitamos como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos brillar para ser mirados. Necesito esa mirada inesperada, fuera de todo calculo, esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por lo tanto nos mostramos mejor. Una mirada capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás.
Es imposible que nos mire a una mirada vacía, vaciada. Pero lo queramos o no somos esclavos de esa mirada porque todos somos luces apagadas que solo se encienden cuando alguien nos mira. Por eso es que hoy me siento así, sola, vacía,
con ganas de llorar, de gritar.
Son solamente miradas que vienen y van.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Solita

Sola, solita. Sin vos. Sin nadie. Solo yo y mi soledad. Pero… ¿Así se siente la soledad? ¿Es eso que yo siento y que me aprieta el pecho hasta dejarme sin aire? ¿Es esa impresión de vacío? ¿Es la que vive conmigo desde ese día? ¿Es esa sensación triste y fría que recorre todo mi cuerpo?

Estar solo es estar rodeado de gente y no tener a nadie que piense en vos.

La soledad es como ser muda en un mundo de sordos.

La soledad es la derrota más dolorosa, porque significa perder ante uno mismo. La soledad es un modo de dejar de existir.

Si, indiscutiblemente estoy sola y lo que es peor, me siento sola. Siento que no siento, si, aunque parezca raro es así.

Es dolor y soledad; es desamor y desesperanza; es desconsuelo y odio; es tristeza y equivocación; es todo  eso lo que hoy siento, todas esos sentimientos en vez de amor y comprensión; ternura y compasión; cariño y abrazos; calor y confianza.

Es rencor, es miedo de gritar a los cuatro vientos: “Soy yo la que te ama”, “Soy yo quien te espera”, “Soy yo”. Es sentir vergüenza de amar de esta forma tan… desquiciada.

Soy yo, hoy soy así, hoy estoy así, hoy me siento así, sola, solita.